Primero de Mayo

Anuncios

mayo 1, 2010. Etiquetas: , , . Incendios, Uncategorized. 1 comentario.

Malditos sindicatos

Felipe González y Alfonso Guerra celebrando la victoria del PSOE en 1982. Foto: Paco Junquera.

Felipe González y Alfonso Guerra celebrando la victoria del PSOE en 1982. Foto: Paco Junquera.

A los sindicatos últimamente se les pone a parir, y no es para menos. Se han rendido a la élite liberal-socialdemócrata que domina el país, se han transformado ellos mismos en una élite. Recuerdo que en tiempos de Felipe González fue muy criticado el nombramiento de José Luis Corcuera, el de la ley de ‘la patada en la puerta’. El gran argumento para descalificarle por parte de la derecha no era su polémica forma de legislar, a la derecha aquello le parecía bien, el problema era que fuese de profesión electricista.

Pues bien, ya no hay electricistas en ningún gobierno. El actual lo componen señoritos y señoritas tan formados como alejados de la realidad. No es de extrañar que el actual sistema no proporcione soluciones a la actual situación. La política, más que nunca, es un juego de élites. Sus actores están despegados de la realidad del país. Si al menos viesen e los demagógicos Callejeros lo mismo se arremangaban un poco las camisas.

La gran trampa del posfranquismo está surtiendo efecto: el sistema representativo parlamentario ya es totalmente bipartidista y para disputarse el poder los votantes dan igual, sólo importan las luchas internas dentro de cada gran grupo político. Hemos vuelto a la democracia orgánica.

Muchos han querido pertenecer a ese élite, pero por esencia las élites son siempre minoritarias y no hay sitio para todos. Por ello, se ha impuesto la estética de la élite. El que no forma parte de los que cortan el bacalao al menos sueña con arrimarse a ellos, parécerse a ellos. Zara y las hipotecas trampa lo ponen fácil, o mejor dicho: lo ponían fácil. El cáncer que aqueja a los sindicatos y, en definitiva a muchos trabajadores, se llama estética. Hemos querido vestir como las élites siendo meros trabajadores y hemos querido disfrutar de nuestras piscinas privadas sin hacer otra cosa que endeudarnos. Nos hemos avergonzado de lo que realmente somos cuando no hay nada de malo en ello. Por eso los sindicatos están desactivados. El complejo de culpa los corroe y el único referente político que para muchos queda en pie es el que nos ha sumergido en la miseria: el liberalismo.

Nos gustan los ricos porque pensamos que son más listos que los pobres. Pero no caemos en la cuenta que ser rico en España suele ser cuestión de herencias (directas e indirectas). España va camino de convertirse en Venezuela, con un grupo de pijos que se averguenzan de sus compatriotas pobres y locos desde Miami. Estando así las cosas uno hecha de menos a aquel Alfonso Guerra que le decía a los madrileños en los mítines que la derecha no perdonaba a Juan Barranco por ser hijo de un albañil.

marzo 10, 2010. Etiquetas: , , . Incendios, Ramón. Deja un comentario.

Trolls

Una de las cosas que se han hecho visibles en los últimos años a través de internet son los trolls. No es que no existieran, siempre han existido. Pero internet les ha permitido sacar del armario lo peor de sí mismos. Antes de internet el troll sólo aparecía en reuniones familiares con alguna copa de más ante el pobre cuñado de turno, o a las dos de la mañana en un pub de mala muerte tras alguna cena de empresa.

Era en esos momentos en los que el informático de turno, el tímido procurador de oficio, o el auxiliar administrativo de la gestoría de la esquina de repente mostraban un sorprendente espíritu combativo y dejaban caer a sus sufridas audiencias sus febriles análisis del mundo. Sólo la resaca del día siguiente, etílica y espiritual, actuaba como elemento moderador en estos espíritus incomprendidos y oprimidos durante la mayor parte de su vida. Pero todo cambió un día: unos chicos del CERN crearon una cosa a la que llamaron World Wide Web.

Ni Marconi podría imaginarse que su invento terminaría creando una cosa llamada La COPE ni Tim Berners-Lee que sus investigaciones darían lugar a proyectos como Libertad Digital, burbuja.info, o foropolitica.com. Tres puntos calientes de la red del desahogo, que comparte fronteras con la inmensa red mundial de páginas pornográficas. Ambos mundos tienen un mismo objetivo para el visitante: la practica de la masturbación. Es un poco como las industrias alimenticias de productos hipercalóricos -Donuts, McDonalds, Coca-Cola-, que comparten clientes con los cárteles de la cocaína.

Lo curioso del fenómeno troll es que tras salir muchos de ellos del armario gracias a internet, la cosa ha evolucionado hasta el punto de que en vista de la buena marcha de la economía del desahogo ya existen trolls profesionales a los que se les paga por escupir con su foto, nombre y apellidos. Son la versión con perilla y gafas de Jenna Jameson. Normalmente son de la órbita de una derecha casposa y en vías de empobrecimiento. La represión sexual católica crea monstruos y por alguna parte tiene que salir la rabia.

El problema es que los líderes del orgullo troll, con Jiménez Losantos a la cabeza, les invitan de un tiempo a esta parte a que practiquen sus actos de onanismo en público. Es el mayor problema del fenómeno, que de repente te encuentras con alguno de ellos enloqueciendo en plena calle. Cuesta reprimir la risa o el sonrojo que provoca la vergüenza ajena.

noviembre 14, 2009. Etiquetas: , , , , , . Incendios, Ramón, Uncategorized. 2 comentarios.

Encabronados

No son tiempos para estar tranquilito en casa, aunque a la mayoría no se nos ocurra otra cosa que hacer. Gran parte del descontento que deberíamos expresar vivamente se ha traslado aquí, a internet, a las redes sociales, a los blogs… y yo, que tan partidario soy de expresarme en estos cauces, la verdad es que siento que protestar sólo ahí tiene algo de estafa. Al fin y al cabo si las protestas se circunscriben a eso, a internet, muchos titiriteros se andarán frotando las manos. Bienvenidos al Guantánamo independiente de tu casa.

De vez en cuando se escucha en la calle algún grito aislado, alguna refriega, pero la cosa normalmente no da para mucho. Hay que volver a casa después de maldecir mirando al suelo y ocuparse del Facebook, o del tamagochi, o de la cosa que sea que nos mantiene ocupados.

Mientras en las calles la calma apenas la rompe nadie, excepto algún bendito estudiante que protesta porque le ponen las cosas difíciles para ser funcionario, internet bulle. De hecho, son malos tiempos para casi todos, pero no para las suministradoras de conexiones a la red, que ven como todo el mundo quiere una conexión para meterse en burbuja.info y vociferar sobre el precio de su piso o sobre el timo en el que ha picado el vecino de al lado. Tan mal anda la cosa que hasta me alegré el otro día cuando el tio ese feo de la foto le lanzaba unos gritos a Zapatero, por lo menos no lo hacía desde un foro de internet.

El año pasado, sí ese 2007 tan lejano en el que no era posible una crisis y en el que muchos andaban vendiendo y comprando terrenos como chiflados, la bronca se montaba cada dos por tres por la ETA. Nada que no apestase a terrorismo, nacionalismo, o a algún otro infame ismo importaba por aquel entonces. Todos dábamos por seguro el pisazo y el cochazo. Ahora hasta para los fachas es de mal gusto mentar a los chicos de las bombas. Total, que vamos camino de volver al cochecito y al pisito.

Al final nos pareceremos los albaneses del año 1997, cuando se lanzaron todos a la calle rabiosos al darse cuenta de que habían picado en el anzuelo de una estafa piramidal que acabó hasta con el gobierno. La diferencia entre ellos y nosotros es que nosotros tenemos internet y comida hasta explotar.

Pero esto no puede durar. Puede parecernos infinito el tiempo que seremos capaces de vivir simplemente encabronados encerrando nuestros gritos en las cañerías de internet. Pero algún día, seguro que no tan lejano, la mecha prenderá y volverá a haber rebeldes. Rebeldes de verdad, no de esos que se dicen joseantonianos, ni de los que van con traje de raya diplomática y se dicen anarquistas a la vez que liberales y no se que gilipoyeces más. No, esos no, esos son los encabronados, que pueden votar a las izquierdas o a las derechas, pero que en realidad son del partido de la nevera.

Volverán los rebeldes que lo que de verdad quieren es tirarle un zapato al perro de Bush, pero también cambiar un poco el mundo para mejor. Que de eso se trata.

Película recomendada: La ola

P.D. He creado una nueva categoría. La he llamado ‘incendios’. No creo que sea muy necesario explicar que clase de artículos puede englobar.

diciembre 15, 2008. Etiquetas: , , , , , , , . Incendios, Ramón. 2 comentarios.