Si hay jamón, tomaré jamón (Otra realidad en tiempos de crisis)

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6 de marzo, 18:30, en un vagón de la clase club del AVE Barcelona- Madrid

1º parte.
Los asientos  son comodísimos , amplios de cuero gris, todo muy pulcro y ejecutivo, tintinean las bebidas del carrito.

En la prensa  que me entregan no hay Público. Las revista que me ofrecen son Gentelman y The Rolling Stone .

No hay mujeres en el vagón, pero si toallitas refrescantes por atentos azafatos.

Un señor de unos 50  sentado delante de mi habla por el móvil de ayuntamientos. Todos lleven corbata, supongo que porque, desgraciadamente para ellos, no pueden permitirse no llevarla. Con  mi chaleco de  rayas de colores soy un extraterrestre.

Mirando a mi alrededor siento rabia porque hay un tío de unos 30 años con corbata, camisa azul clarito, zapatos brillantes,  medias finitas y gemelos de plata ( rectifico tiene 40)  que lee el expansión,   está utilizando un  rotulador de MUJI, yo estoy escribiendo todo esto en una libreta de MUJI, ¿Tengo algo que ver con él? Qué horror…

El otro, el de 50 no para de hablar por el móvil, supongo que se sentirá muy solo y que no tendrá un minuto para  pensar y poder mirar  un segundo por la ventana , ahora que el cielo se pone y los colores son tan extraños, tan grises…, bueno, él debe tener bastante con el gris de los asientos. Palabras textuales: “¿Has concretao algo?”, “Está la Davis y quiero verla”, “Llevo el maletín.”

Este vagón es un rollo y no puedo escuchar, como de costumbre, las conversaciones bulliciosas de la gente que viaja en grupo. Aquí todo el mundo va solo, solo con su móvil. Como yo,  ahora que lo pienso….

Me acaban de poner un mantel de lino beige con una servilleta sujeta con una mini pincita transparente, de esas de la ropa pero muy mona (que me guardo).

2º parte:

Me sirven una Cola Cola de 250 ml con un vaso de cristal y limón.

El sr. De los 30, perdón de los 40, dice (sic.) que “sólo puedo tomar jamón”, le preguntan qué quiere beber y él a lo suyo, el jamón: “si hay jamón,  tomaré jamón”. Esto empieza a ser divertido.
Le traen el jamón, se deja el pan y se come el jamón, insiste y pide un sanwich tras otro, repitiendo una y otra vez la misma operación: tomo el jamón, dejo el pan.

3ª parte:

Me ofrecen unos sándwiches a elegir: mouse de pato, jamón serrano , atún con tomate…
El de delante y el de al lado, por supuesto, quieren jamón. Pido atún y el azafato, me dice: ” buena elección Sra.” y tengo  la impresión de que lo hace con cierta complicidad.
Tras rechazar tarta, pastelillos y petits  no se qué,  me traen un bombón. El asiento se reclina e intento dormir.

4ª parte.

Copa o licor para todos, a mí me lo ofrecen con la boca pequeña, está claro que yo no debería estar aquí. Si se pudiera fumar (qué ganas) hubieran ofrecido un puro, seguro.

Tras leer de cabo a rabo  El País, me percato de que soy la única que no lleva un periódico sepia en las manos. Leo Gentlmen que alguien ha dejado en un asiento vacío, un buen resumen de cierta visión masculina de mundo : relojes, muchos, vinos y licores, restaurantes con estrellas Michelín, móviles, muchísimos, algo de ropa y poco perfume. Tomad nota. La guardo por si a  alguien le interesa.

P.D. Al salir, en el último momento, encuentro en el distribuidor un abrillantador de zapatos mecánico. No sirve para las Converse.

marzo 7, 2009. Etiquetas: , , , . Mary. 9 comentarios.

Burbur ha muerto

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Tuone Udaina era barbero de profesión por lo que le apodaban Burbur; pasó toda su vida en la isla de Veglia, frente a las costas de Istra en la actual Croacia. La tarde del 10 de junio de 1898 una mina de tierra estalló a su paso y Tuone murió.
Había cumplido setenta y siete años, era un hombre sencillo y el último hablante del dálmata, lengua románica extinguida para siempre desde aquel día. Se conservan las notas que el lingüista italiano Matteo Giulio Bartola tomó, en una entrevista con Udaina, un año antes de su muerte. Cuando tuvo lugar este encuentro, el anciano barbero llevaba veinte años sin hablar su lengua, estaba sordo y su desdentada boca deformaba todos los sonidos que emitía.

Por si os apetece rezar una oración por el alma del pobre Burbur, aquí tenéis el Padre Nuestro en su propia lengua. (Para una correcta pronuciación no olviden quitarse sus dentaduras)

Tuota nuester, che te sante intel sil,
sait santificuot el naun to.
Vigna el raigno to.
Sait fuot la voluntuot toa, coisa in sil, coisa in tiara.
Duote costa dai el pun nuester cotidiun.
E remetiaj le nuestre debete,
coisa nojiltri remetiaime a i nuestri debetuar
E naun ne menur in tentatiaun
miu deleberiajne dal mal.

enero 21, 2009. Etiquetas: , . Mary, Preste Juan, Uncategorized. 3 comentarios.

Atomic cat

radiografiaMe llamo Nikita, me gusta bastante la hierba, el surimi y las cuerdas de todo tipo (me recerdan a rabos de ratón). Últimamente no ando my católica, así que el jueves estuve en el veterinaro, al parecer todo es normal en las analíticas. Tengo mucho sueño, me voy a acostar, un saludo a todos.

diciembre 20, 2008. Etiquetas: , . Mary. 5 comentarios.

Una calle para Gabriel Aresti, pues

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A los poetas no suele hacérseles mucho caso, ocurre un poco como en el cuento de Rubén, “El Rey Burgués”, ¿Recuerdan? Por supuesto existe una “Calle Gabriel Aresti” en Bilbao… Una en Bilbao, otra en Barakaldo, en Hondarribia, en Andoain… Eso sin contar unos cuantos IES y alguna que otra institución que también llevan su nombre. Hala, para que luego digan que nadie es profeta en su tierra. Disfrunten el poema.

Cuando yo me muera se podrá leer
la siguiente inscripción encima de mi tumba:
Aquí yace Gabriel Aresti Segurola. En paz descanse.
Pérez y López. Marmolistas. Derio.
Habrá también en la Biblioteca Provincial de Vizcaya
(si no me excomulgan antes),
un libro (acaso, no es seguro),
que nadie leerá,
con mi nombre.
Y un hombre dirá cuando florezcan los cardos:
Como decía mi padre, yo también…
(Me vendrá todos los años una mujer por Todos los Santos
con una corona de flores.)
No quiera Dios que pongan mi nombre a una calle de Bilbao.
No quiero que un barbero borracho pueda decir:
Yo vivo en Aresti con la cuñada
vieja de mi hermano. Ya sabes, con la coja.)
A veces los viejos decires se equivocan.
Pienso que mi nombre
es mi ser,
y que no soy
sino mi nombre.

Original en Euskera, desconocemos el autor de la traducción.

diciembre 15, 2008. Etiquetas: , , . Mary, Preste Juan, Ucronias. 6 comentarios.

Migas sin literatura

Preste Juan y Mary muestran al mundo la receta de las migas manchegas. Es este un plato que no entiende de crisis, ni de hipotecas subprimes, y que, por supuesto, se encuentra recogido en El Quijote.

Migas manchegas

– Receta literal-

Se trata de un plato tradicional que, con diferentes variantes, se come en varias zonas de España como Andalucía,  Aragón, Castilla o La Mancha. La cuestión es cocinar el pan que se ha puesto duro para tratar de no desperdiciarlo, tal y como se hace con cierto tipo de sopas castellanas, con el salmorejo andaluz y otros muchos platos que aprovechan el pan viejo. En La Mancha era, con otros paltos humildes como las gachas, comida típica de pastores y hoy aparece ya en las cartas de algunos de los más caros restaurantes y Paradores regionales.

AVIOS: Pan, ajos, chorizo, panceta de cerdo, aceite, agua y sal.

CON QUÉ SE COMEN: Pimientos secos rojos fritos, pimientos verdes fritos, sardinas fritas o asadas, melón o uvas.

ANTES DE EMPEZAR: El pan para las migas tiene que estar duro y cortado en pequeños cuadrados o tiras (más o menos la mitad de un tostón). Es muy importante haber remojado el pan con agua una vez cortado y dejarlo reposar, media hora por lo menos. Lo suyo es que hagamos un majado de ajo y sal y se lo añadamos a, más o menos, medio litro de agua. No se trata de empapar el pan, se desharía y echaría a perder. Tenemos que ir remojando con cuidado, removiéndolo con las manos para que quede homogéneamente húmedo, sin inundaciones. Se suelen sumergir las manos en el agua y se sacuden sobre el pan para así humedecerlo de manera homogénea. La panceta, cortada igualmente en pequeñas tiras (torreznos),  y el chorizo troceado antes de freírlo. Los pimientos rojos no son lo que en el norte se llama ñoras, son pimientos alargados y finos que se llaman pimientos choriceros. Es difícil freírlos sin que se quemen (están secos) se ponen en aceite caliente unos segundos y se sacan rápidamente. Por favor, eviten los ajos procedentes de china, opten por los de las Pedroñeras (Cuenca). Del mismo modo, el melón de secano manchego piel de sapo es el más conveniente. En cuanto a las uvas, elija, se lo rogamos, la procedencia ibérica, recomendamos uva manchega, aunque esta se destina casi exclusivamente a vino y es difícil de encontrar fuera de su área de producción. Aconsejamos usar chorizo de venado, menos graso, más ligero y magro que el de cerdo.

PROPORCIONES: Lo normal es que si hacemos migas (el proceso es algo pesado) cocinemos una buena ración: 7 u 8 personas. Así, para un kilo de pan pondremos tres o cuatro chorizos, dos o tres tiras de panceta (dependiendo del apetito de los comensales), dos cabezas de ajos y medio litro de agua para remojar las migas. Para acompañar, medio melón hermoso o un par de racimos de uvas, tres o cuatro pimientos y una sardina por comensal bastarán. No pasa nada si haces de más y sobran ya que se pueden aprovechar (ver “variantes”)

CÓMO ME LAS APAÑO: Lo ideal es preparar las migas a fuego medio, a ser posible hecho con leña de sarmientos, jara y medianos troncos de encina. Las migas se hacen en una gran sartén de hierro bien honda que se apoya sobre unas trébedes.

Primero se fríen, en aceite abundante (pongamos un cuarto de litro para las cantidades especificadas) las cabezas de ajos desmenuzadas en dientes con su piel, después añadimos la panceta y finalmente el chorizo. Cuidamos que nada de esto se queme pero es muy importante que los torreznos (la panceta cortada en tiras) quede crujiente, dorada y bien fritita. Una vez hecho esto, se retiran todo y, sobre ese mismo aceite, pondremos las migas que, muy importante, como hemos dicho, habremos remojado con agua previamente Con cuidado y mimo, sin parar, vamos removiéndolas suave pero firmemente y por todos lados y así se van haciendo a su amor, muy despacito. El proceso pude tardar una media hora al cabo de la cual el pan deberá quedar tostado, esponjoso y suelto. Ni demasiado seco, estaría muy pesado, ni demasiado húmedo estaría poco hecho y, seguramente, apelmazado y hecho pegotes.

Una vez hemos guisado las migas, se les añaden los chorizos y la panceta.

CÓMO SE COMEN: Se comen directamente de la sartén y con cuchara. La fruta, el melón o las uvas, las sardinas y los pimientos se sirven aparte. Se acompañan con vino tinto o blanco indistintamente.

ALGUNAS VARIANTES: Hay quien acompaña las migas con huevos fritos. También, aunque es menos habitual, además de los chorizos y la panceta se les puede añadir hígado y pulmón de cordero frito. Hay quien las  sirve mezcladas con un puñado de tostones (pan frito) e incluso, esto es más raro en La Mancha pero no en Andalucía, con patas fritas.

POR SI SOBRAN:

“Migas canas”: Se apartan los ajos y la carne y se toman de postre con leche de cabra fresquita y un poco de azúcar.

“Migas con chocolate”: A la noche se hace un chocolate bien espeso y se le añaden las migas que han sobrado del almuerzo. Delicioso.

octubre 29, 2008. Etiquetas: . Comida, Mary, Preste Juan. Deja un comentario.