El invierno en Oporto

ponte

Es grande, bella, húmeda y algo sucia. Bien podría llamarse Ponte y no Porto. Tranquila y poco ruidosa, el invierno es allí un estado (saudoso) de ánimo. Olor a madera podrida y a alfombra mojada en las esquinas; a yeso humedecido, y muebles viejos en los callejones; a casa cerrada y abandonada en las iglesias. Olor a moho, a aceite y tripas de cerdo cocidas en las tabernas . Llueve casi sin tregua y nade parece demasiado triste ni demasiado alegre. Llueve y las gaviotas disfrazadas de gorriones se ríen de los turistas. Llueve sobre la torre de la Se, sobre la torre de los Clérigos, sobre las torres de todos los campanarios de todas las iglesias manchadas de humedad. En las polvrientas tiendas-almacén, destartaladas, como la ciudad, cualquier cosa vieja se amontona en desorden. Dicen que anda  por allí , rebuscando baratijas, el fantasma de Guerra Junqueíro: un tapiz persa, cerámica genovesa, marfil de Goa, un rosario español de alabastro, una ajada moneda de plata. Llueve y los camareros del Titanic planchan servilletas de lino, se ajustan coquetos el nudo de sus pajaritas y toman nota de un extraño sandwich. Gustave Alexander construyó un puente de acero para sostener la pesada ceniza del cielo. Un puente para la niebla que, como un espectro sonámbulo, pasea  por el río sin pedir permiso a nadie.

Aqui tenéis unas cuantas fotografías de nuestro viaje.

enero 11, 2009. Etiquetas: , , . Preste Juan. 4 comentarios.

Lello e Irmao

lib8

No se si os acordareis que un día os hablé de esta librería. Estaría muy bien hacerse un viajecito a Oporto y visitarla. Es una joya, de hecho está considerada la más bella de Europa. Debe ser como un museo de la literatura o algo así. Está muy cerquita del centro de Oporto, no tiene pérdida. Además, nuestro actual estudiante de portugués puede ponerse las botas y, sobre todo, hacernos de traductor. Ahí lo dejo.

diciembre 5, 2008. Etiquetas: , . Elisa. 6 comentarios.