Un año de poesía en la calle. El Movimiento mercantilista poético.

portada del libro

La otra tarde, que pasamos por la Biblioteca de Guadalajara, descubrimos una mesa repleta de libros, cosa que por otro lado a nadie debe extrañar. Habitualmente hay una muy larga donde están las devoluciones más recientes, aunque no todos los libros devueltos acaban allí. Desconozco el criterio que se sigue en estos casos.

En esta otra mesa con libros había un cartelillo que indicaba: Mercadillo de libros. Un libro, 1 euro. Páguese en el mostrador.

En otras ocasiones, en un estante, junto a la puerta, hay libros que puedes llevarte a casa, fruto de las purgas llevadas cabo en el fondo de catálogo. Cosas del estilo Martín Vigil.

Bueno, supongo que como la tempestad económica arrecia, habrá que sacar fondos de debajo de las piedras, o de los libros. Al fin y al cabo un euro no va a ninguna parte y entra las potras allí depositadas encontré “Un año de poesía en la calle”.

autores del libro

El libro, ‘edición de los autores’, de 1978, recoge numerosos poemas escritos en calles y plazas de Madrid, Segovia o Toledo a petición de los transeúntes que se acercaban hasta el chiringuito allí instalado, por el módico precio de nueve pesetas.

“¿De lo que yo quiera?”, es lo que solían preguntar los clientes curiosos. “Pues del clítoris de mi novia”, podía ser la petición. Junto a cada poema hay una descripción de las circunstancias que rodearon la redacción del mismo.

Los responsables de la edición son  Diorto y Mikeas Griffo, del Movimiento Mercantilista Poético, y llevaron a cabo este ‘negocio’ entre el 5 de septiembre de 1976 y el 25 de noviembre de 1977.

“¡Pero la poesía no se puede vender!”. Pues si, si que se puede, lo hizo el Movimiento Mercantilista Poético.

certificado

POEMA DE AMOR

Siempre que me solicitan poemas de amor,
Suelo hablar de humedad y de labios,
y de no sé qué tremolar de los cuerpos
carentes de angustia.

Pero hoy no quiero contar esas cosas,
no sé por qué, quizá me halla acordado de una bala,
o de una portería, o de las chapas sobre la alfombra.

Te entregaré este folio a cambio de nueve pesetas,
y no querrás la peseta de vuelta. Mira, necesito
llenar lo que me falta. Ayúdame, no puedo escribir
acerca de las sabanas, ni de la convulsión de los vientres.

Tal vez sería interesante que me marchara a casa,
pero antes te entregaré esto.

Toma, tíralo, o pasa la lengua por la palabra angustia,
está arriba, en la cuarta línea, antes del punto y aparte.
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diciembre 13, 2012. Etiquetas: , , , , , . Anti D. Deja un comentario.