Ornamentos

A handbook of ornament;A Handbook Of Ornament

[…] Pero el hombre de nuestro tiempo que, a causa de un impulso interior pintarrajea las paredes con símbolos eróticos, es un delincuente o un degenerado. Obvio es decir que en los retretes es donde este impulso invade, del modo más impetuoso, a las personas con tales manifestaciones de degeneración. Se puede medir el grado de civilización de un país atendiendo a la cantidad de garabatos que aparezcan en las paredes de sus retretes. […] La evolución cultural equivale a la eliminación del ornamento del objeto usual. Creí con ello proporcionar a la humanidad algo nuevo con lo que alegrarse, pero la humanidad no me lo ha agradecido. Se pusieron tristes y su ánimo decayó. Lo que les preocupaba era saber que no se podía producir un ornamento nuevo. […] Lo que el género humano había creado miles de años atrás sin ornamentos fue despreciado y se destruyó.


[…]¡No lloréis! Lo que constituye la grandeza de nuestra época es que es incapaz de realizar un ornamento nuevo. Hemos vencido al ornamento. Nos hemos dominado hasta el punto de que ya no hay ornamentos. Ved, está cercano el tiempo, la meta nos espera. Dentro de poco las calles de las ciudades brillarán como muros blancos. Como Sión, la ciudad santa, la capital del cielo. Entonces lo habremos conseguido…

ADOLF LOOS, Ornamento y Delito (1908)
Del libro Ornamento y Delito, y otros ensayos, Adolf Loos (Barcelona, Ed. Gustavo Gili, 1972)

A Handbook Of Ornament, By Franz Sales Meyer, Professor At The School of Applied Art Karlsruhe

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mayo 9, 2009. Etiquetas: , , , , . Anti D.

3 comentarios

  1. ramonescribe replied:

    El año pasado, durante los meses en los que estuve en la Escuela de Arte, estudié a Adolf Loos brevemente, leí algunos pasajes de ‘Ornamento y délito’, e incluso aboceté una portada para una hipótetica edición del libro.

    Lo cierto es que me sorprendió el discurso de Loof pues contrasta con el lujo de algunas de sus construcciones. Sus villas -construir una villa ya es de por si un lujo- me parecen impresionantes.

    Loof reniega del ornamento modernista pero no del lujo, algo que por ejemplo practica siendo algo más que generoso a la hora de planificar los espacios y en el uso de materiales, bastante nobles.

    http://www.galinsky.com/buildings/villamueller/index.htm

    • Anti D replied:

      Si, tienes toda la razón. En realidad parace preso de un sarampión racionalista, y para nada reniega del lujo: mármol verde, si señor.

  2. Preste Juan replied:

    Suele ocurrir: basta con que una cita, un nombre, un hecho nos interese para que, de repente, aflore mágicamente por todas partes. Tu referencia a Loos, del que quizá no había vuelto a oír hablar desde los tiempos de estudiante de mi hermano, en los que con machacona insistencia aparecía en nuestras conversaciones, viniese o no a cuento, ha coincidido, y por ello hecho así más relevante a mis ojos, con una anécdota que aparece en el libro que esta misma mañana leía en el tren: Wittgestein encargó, y participó activamente en el diseño, una casa para su hermana a un discípulo de Loos, Paul Engelmann. La casa sigue los planteamientos funcionalistas del arquitecto austriaco. A partir de esta anécdota Thomas Berdhard escribiría una muy elogiada novela: Corrección. He encontrado una artículo interesante, aunque extenso, sobre todo este asunto: LA CASA DE LA HERMANA DE WITTGENSTEIN en:
    https://alojamientos.us.es/fedro/numero/gallardo.html

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