Otra de crisis

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La pasada semana una amiga afirmaba que esta crisis, provocada por el derrumbe financiero, traería como consecuencia la desarticulación absoluta de la izquierda. Acababa de tener lugar la manifestación de protesta contra dicha crisis convocada por los sindicatos UGT y CCOO, en Castilla – La Mancha. Coincidía mi amiga con la afirmación hecha por Joaquim Sempere  en una entrevista publicada por el diario Público, donde se leía que “no hay una izquierda capaz de cambiar el sistema”. Si toda expresión de oposición ante el estado de las cosas actuales se reduce a este gesto, sólo estaremos ilustrando uno de los componentes más tradicionales y asimilados de la praxis del movimiento obrero, además de certificar su defunción.
A mi ya me lo dijeron en la Universidad, que la lucha de clases había desaparecido. Y tal vez fuera cierto, en la medida en que ya no se trabajan 16 horas en la fábrica. Pero seguía habiendo clases de otra forma y de otro color, pero clases.

Cuando estaba próximo el fin de la dictadura franquista, un régimen carcomido en sus estructuras, resurgió el interés por las teorías marxistas y libertarias, justo como ahora, donde más que nada lo que ha resurgido es el careto de Karl Marx para adornar todo tipo de publicaciones, desde los diarios nacionales a las ediciones resumidas de El Capital que nadie leerá.
Sucedió que, aunque parece que nadie se dio cuenta, la legalización de una organización tan perseguida y odiada por la dictadura como era el PCE, la posterior aceptación de la bandera rojigualda y los principios constitucionales, era en realidad la confirmación que el paso de los años traería consigo su desbarate e inoperancia. Ni que decir tiene que esto permitió el descanso, después de una larga lucha, a muchos de sus militantes. Estos militantes, leer si que leían, a Marx, a Gramsci y a Lenin, al Lenin bueno y al malo también, y de seguro que no limitaron su trabajo militante a la manifestación, que además era ilegal, como la huelga. Aquello, me atrevo a decir,  si que fue duro. Nos acordamos de Santa Barbara cuando truena. Los partidos y las organizaciones los hacen sus gentes, frente a la costumbre actual, donde los militantes son únicamente atrezzo para los mitines.
La consigna ahora resulta que es “Salvad los Bancos”, y se nos hiela la sangre. En esta situación, y citando a Zizek, “en lugar de ceder ante semejante expresión de impotencia (las manifestaciones), deberíamos dominar la cólera para transformarla en una firme resolución de pensar, de preguntarnos cuál es esta sociedad que estamos abandonando y que hace posible esta clase de chantaje”.
Aquí les dejo unas lecturas, más ligeras y más útiles. El Capital lo dejamos para otro día.

La lucha de clases en Wall Street, de  Slavoj Zizek

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febrero 25, 2009. Etiquetas: , , , . Anti D.

5 comentarios

  1. Preste Juan replied:

    Aún no he tenido tiempo de leer los artículos recomendados.
    Aclare, por favor, lo del Lenin bueno / malo, no me queda muy…pues eso, claro.
    Por cierto, menuda foto.

  2. petalusmismo replied:

    Lo único que tengo claro, clarísimo es que si sólo tenemos la fuerza de nuestro trabajo somos obreros sin más, nos han vendido la pequeña burguesía como algo nuestro y menuda mentira….

  3. petalusmismo replied:

    Por cierto, al principio pensaba que estos dos niños eran mayores, menudo susto…

  4. Ramón replied:

    Bueno, después de leer tu arículo y el de Alain Boidou, que a propósito está traducido a trancas y barrancas, pienso que son muchos los interrogantes que hay aquí abiertos sobre el papel de la izquierda en estos tiempos.

    Sólo deseo apuntar una cosa, y es este último discurso de Obama, en el que habla de relanzar la economía a través de impulsar el cambio del paradigma de producción energética a la vez que critica con dureza a los bancos y a los grupos de presión del petróleo.

    Me ha sorprendido mucho este discurso, porque es extremadamente contundente por muy sereno que sea. Para nada ando cegado con Obama, pero lo cierto es que con cosas como esta no deja de sorprenderme. Hay que tener en cuenta que todo esto respecto a lo que se decía hace unos meses es como ciencia ficción.

    ¿Que puede decir la izquierda ante esto? Otro interrogante.

    P.D. La traducción del discurso es vergonzosa, sobre todo teniendo en cuenta que es oficial.

  5. Anti D replied:

    “Aquellos pocos marxistas libertarios que querían redimir -en parte, por lo menos- a Lenin, tendieron a contraponer el Lenin “malo”, jacobino-elitista, de ¿Que hacer?, que contaba con el partido como elite intelectual profesional que iluminara a la clase obrera desde FUERA, al Lenin “bueno” de El Estado y la revolución, que imaginaba la perspectiva de abolir el Estado, la posibilidad de que las grandes masas tomaran la administración de los asuntos públicos directamente en su manos. Sin embargo, esta contraposición tiene sus límites: la premisa clave de El Estado y la revolución es que no se puede “democratizar” por completo el Estado, que el Estado “como tal”, en su propia concepción, es una dictadura de clase sobre otra.”

    Slavoj Zizek, Repetir Lenin. Madrid Ediciones Akal 2004. p.35

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