Pequeño vendedor ambulante

ciudad-jardin

No recuerdo que edad tenía exactamente, pero debía ser muy pequeño, seis o siete años como mucho. Tampoco recuerdo si la idea partió de mí o si alguien o algo que vi me la metió en la cabeza. El caso es que decidí convertirme en tendero y tener mi propia tienda. En seguida busqué entre mis juguetes (y los de mis hermanos) todo lo que me pareció que tenía interés y valor comercial: argamboys, replicas de coches en miniatura, unos cariocas y cosas así, supongo, porque la verdad es que lo único que recuerdo con certeza es un buen taco de tebeos de Mortadelo y Filemón. Poco sabía de marketing, de estrategias comerciales o de licencias fiscales, así que no me pareció mala idea fabricar un mostrador con unas cajas de cerveza vacías y una sábana vieja. Una tarde puse todas estas valiosísimas mercancías muy bien colocaditas, y etiquetadas con sus precios, en el improvisado mostrador portátil y, muy cerca de dónde nos hicieron esta Polaroid a mi hermano y a mí, planté mi tenderete ilegal y me senté a esperar.

Sólo tuve un cliente, era un chico que me pareció muy mayor, aunque ahora pienso que debía ser sólo un adolescente. Iba acompañado de varias chicas y estuvieron un buen rato trasteando el género, haciendo preguntas y riéndose del niño aquel del tenderete. No compraron nada pero se llevaron varios tebeos creyendo que el niño no se daba cuenta. Sí se dio cuenta pero, no sabe por qué, no dijo nada, se quedó callado y les dejó hacer. Cuando se marcharon recogió sus cosas y regreso a casa.

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enero 28, 2009. Preste Juan, Uncategorized.

4 comentarios

  1. Anti D replied:

    La foto es…genial. Con bragueta bajada, al atarceder, teñida de rojo por el reflejo del sol en los ladrillos de los edificios de la barriada de Pio XII, casi en frente de casa de zapatongo.

  2. Ramón replied:

    Yo me quería escapar de mi casa con un amigo cuando teniamos unos 8 años. No por nada, era pura aventura. Tenía previsto marcharme al cerro de Alarcos. Entre las cosas que consideramos necesarias para la huída se encontraba un reloj de pulsera sin pulsera y que no funcionaba.

    Habría estado bien encontrarme con tu puesto, quizá te hubiésemos comprado algo.

  3. Ramón replied:

    Se me olvidaba ¿sigues teniendo la Polaroid no? La cámara me refiero. Si un día pasas por el Corte Inglés compra película, que venden alli aún, yo te la pago y hacemos fotos.

  4. petalusmismo replied:

    Joder, claro que la tengo y me daba una pena enorme pensar que ya no la vendían ¿de verdad la venden aún en El corte inglés? Pues mañana mismo me planto allí si es que la tienen y compro alguna carga

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