La Marsellesa

Rouget de Lisle canta La Marsellesa por primera vez
Anoche en París la gente salió a las calles cantando la Marsellesa para protestar contra Sarkozy y contra unas cuantas maldades más que azotan a este mundo. En estos vídeos del excelente blog Rue 89 puede verse la escena.
A mi esto me parece una gran noticia y a la vez se me antoja como una especie de epílogo al gran relato que Stefan Zweig hace de la insólita y emocionante historia de este himno, que recomiendo sea leído por todos los petalusmistas y visitantes de este blog que aún no lo hayan hecho.
En Google Libros está completo. Podeís consultarlo e imprimirlo aquí.
Pequeño vendedor ambulante

No recuerdo que edad tenía exactamente, pero debía ser muy pequeño, seis o siete años como mucho. Tampoco recuerdo si la idea partió de mí o si alguien o algo que vi me la metió en la cabeza. El caso es que decidí convertirme en tendero y tener mi propia tienda. En seguida busqué entre mis juguetes (y los de mis hermanos) todo lo que me pareció que tenía interés y valor comercial: argamboys, replicas de coches en miniatura, unos cariocas y cosas así, supongo, porque la verdad es que lo único que recuerdo con certeza es un buen taco de tebeos de Mortadelo y Filemón. Poco sabía de marketing, de estrategias comerciales o de licencias fiscales, así que no me pareció mala idea fabricar un mostrador con unas cajas de cerveza vacías y una sábana vieja. Una tarde puse todas estas valiosísimas mercancías muy bien colocaditas, y etiquetadas con sus precios, en el improvisado mostrador portátil y, muy cerca de dónde nos hicieron esta Polaroid a mi hermano y a mí, planté mi tenderete ilegal y me senté a esperar.
Sólo tuve un cliente, era un chico que me pareció muy mayor, aunque ahora pienso que debía ser sólo un adolescente. Iba acompañado de varias chicas y estuvieron un buen rato trasteando el género, haciendo preguntas y riéndose del niño aquel del tenderete. No compraron nada pero se llevaron varios tebeos creyendo que el niño no se daba cuenta. Sí se dio cuenta pero, no sabe por qué, no dijo nada, se quedó callado y les dejó hacer. Cuando se marcharon recogió sus cosas y regreso a casa.
Zapatero y las energías limpias

Fotografía: EFE
Como es evidente por la hora, o más bien deshora, a la que escribo este mensaje acabo de ver a Zapatero en Tengo una pregunta para usted.
Las ojeras que tenía clamaban al cielo, pero he realizado el extraño experimento de cerrar los ojos durante un momento y lo cierto es que su voz sonaba como siempre. Uno casi podía olvidarse de todo lo que ha pasado desde que muchos de los que andamos por aquí le votamos aquel lejano 14 de marzo, cuando tanto nos alegramos de que ganase.
Económicamente entonces la cosa no iba mal, nuestra preocupación en aquellos momentos era la involución de la democracia. Aznar, el hombre de la voz lenta y los gestos despóticos, había creado un clima siniestro en la política. Se encontraba enfrentado con absolutamente todos los partidos de España, no recibía a los presidentes de las comunidades autónomas, su política exterior se basaba en el seguidismo a un Bush inspirado por el neoliberal Karl Rove, y la televisión pública se encontraba manipulada hasta unos niveles propios de una dictadura.
Ahora no nos gusta Zapatero, o va camino de no gustarnos. Muchos se ponen las manos en la cabeza por la que esta cayendo cuando le escuchamos decir que el gasto público y el apoyo a las energías limpias son las políticas que nos sacarán de la crisis, las que suplirán los desmanes producidos por el sector inmobiliario. Ya se sabe, Zapatero siempre ha sido un optimista.
A este país le ha impulsado la energía sucia de los que piden la palabra en nombre de sus impuestos, de los que se dejaron engatusar por las picarescas piramidales a pequeña y a gran escala, los que desprecian el gasto público porque quieren vivir en urbanizaciones privadas con seguridad privada, colegios privados, hospitales privados…
Son los obsesos de la propiedad, los que desean asaltar las arcas del estado para repartir lo público entre empresarios como los que han llevado al agónico George Bush ha aclarar hace pocos meses que él sigue creyendo en el capitalismo. El actual premio Nobel de Economía Paul Krugman, cuyo blog se llama nada más y nada menos que La conciencia de un liberal, lo tiene claro: Inversión pública y más estado o barbarie.
En definitiva, que lo importante no es si nos gusta o no Zapatero, lo importante es si nos gustamos a nosotros mismos.
Todos vamos a morir
- Mide 100 metros de largo.
- Aparecen 178 personas.
- Realizarla ha supuesto 20 días de trabajo.
- Hecha en la estación Warschauer Strasse de Berlín en verano de 2007.
- Su autor es el danés Simon Hoegsberg.
El despacho de Ramón

En una de mis últimas pesquisas acerca de un asunto cualquiera, localicé la actual ubicación de un sitio que antes estuvo en otro lugar y que hace años tuve oportunidad de ver. Se trata del despacho que tuvo Ramón Gómez de la Serna instalado en la calle Hipólito Irigoyen, de Buenos Aires y que ahora mismo pertenece a la colección permanente del Museo Municipal de Madrid.
Este despacho puede ser observado a través de un cristal como si de un acuario se tratase, reconstruido y trasladado desde la casa del escritor en aquella ciudad. Antes de este hubo otros, famosos también como el del Torreón de Velásquez, frente al Retiro, o el de la calle Villanueva, también en Madrid, que es el que nos muestra la foto.
No puedo tampoco dejar de poner esta otra imagen.

Ramón Gómez de la Serna junto a Salvador Bartolozzi y Antoniorrobles, en la Cabalgata de Reyes en Madrid, 1935.
La casa de los sueños de Vila-Matas
Cerca del archiconocido British Museum de Londres se encuentra una colección mucho más modesta, pero albergada en un marco que rebasa en encanto a la magnificencia del mayor museo de expolios del mundo. Se trata de la casa museo de John Soane, arquitecto neoclásico inglés, y padre, de entre otros muchos destacados edificios británicos, del Banco de Inglaterra.
Mediante la incorporación de las casas adyacentes, Soane convirtió su residencia y estudio del número 12 de Lincoln’s Inn Field en un abigarrado y laberíntico museo de piezas clásicas, egipcias (sarcófago incluido), orientales, neoclásicas, etc. amontonadas sin criterio alguno en un escenario de dédalo vilamatiano.
Creo que Chema puede aportar más sobre la riqueza y la singularidad arquitectónica del edificio.
Más que recomendable
Burbur ha muerto

Tuone Udaina era barbero de profesión por lo que le apodaban Burbur; pasó toda su vida en la isla de Veglia, frente a las costas de Istra en la actual Croacia. La tarde del 10 de junio de 1898 una mina de tierra estalló a su paso y Tuone murió.
Había cumplido setenta y siete años, era un hombre sencillo y el último hablante del dálmata, lengua románica extinguida para siempre desde aquel día. Se conservan las notas que el lingüista italiano Matteo Giulio Bartola tomó, en una entrevista con Udaina, un año antes de su muerte. Cuando tuvo lugar este encuentro, el anciano barbero llevaba veinte años sin hablar su lengua, estaba sordo y su desdentada boca deformaba todos los sonidos que emitía.
Por si os apetece rezar una oración por el alma del pobre Burbur, aquí tenéis el Padre Nuestro en su propia lengua. (Para una correcta pronuciación no olviden quitarse sus dentaduras)
Tuota nuester, che te sante intel sil,
sait santificuot el naun to.
Vigna el raigno to.
Sait fuot la voluntuot toa, coisa in sil, coisa in tiara.
Duote costa dai el pun nuester cotidiun.
E remetiaj le nuestre debete,
coisa nojiltri remetiaime a i nuestri debetuar
E naun ne menur in tentatiaun
miu deleberiajne dal mal.
Yo recuerdo cuando…
Atentos a la orquesta.
Que grande.
Guateque

Selecciones musicales para este fin de semana. Dos pequeñas joyas de vinilo procedentes de Bulgaria, directamente para animar vuestras fiestas. Muy recomendables las versiones de “Green, green grass of home” de Orquesta Balkanton, y las versiones de Cream y Kinks, entre otros, de Shtourtsite, incluidas en “Best of the beat groups of Sofia”.

De juzgado de guardia
Lo del periodista al que despidieron de El Día de Ciudad Real y que mantiene su famoso blog no tiene nombre. Estos días anda publicando las demandas que le han interpuesto, no dejéis de leerlas. Os aseguro que os sorprenderán, y mucho.
Al final con esta historia casi todo el mundo dice lo mismo: “el chico ha sido un poco inocente”, “tiene razón pero…”, “es que con esta gente ya se sabe”… y cosas por el estilo… Sin embargo, a mi no me parece nada normal esta situación. Conozco incluso personalmente a los que le demandan y me parece completamente desproporcionada la reacción de esta gente hacia ese chaval. De alguna forma creo que todo esto tiene todo un aire siciliano, de darle un escarmiento para que a nadie más se le ocurra volver a replicar. Mientras tanto cabe preguntarse ¿nadie fuera o dentro de la Mancha denunciará como se merece este acoso?
Supongo que para casi todos los medios nacionales esto tiene un aire de riña entre paletos, y pocos son los que se han dignado a pronunciarse. Al fin y al cabo todo lo que sale de Ciudad Real y de sitios similares parece que lleva la marca del esperpento. Ni siquiera esta tierra está impregnada del exotismo suficiente como para que sea estéticamente posible hablar un poco del tema.
Será que nos faltan dinero y/o bombas para que nos hagan un hueco en nacional.
Actualización: Leo a través del Twitter de uno de mis compañeros de Vida Digital que está mejor asesorado y defendido legalmente de lo que pensaba. Espero que este abogado sepa manejar informativamente como debe el caso. Esto podría empezar a írseles de las manos a los de la denuncia.
El invierno en Oporto

Es grande, bella, húmeda y algo sucia. Bien podría llamarse Ponte y no Porto. Tranquila y poco ruidosa, el invierno es allí un estado (saudoso) de ánimo. Olor a madera podrida y a alfombra mojada en las esquinas; a yeso humedecido, y muebles viejos en los callejones; a casa cerrada y abandonada en las iglesias. Olor a moho, a aceite y tripas de cerdo cocidas en las tabernas . Llueve casi sin tregua y nade parece demasiado triste ni demasiado alegre. Llueve y las gaviotas disfrazadas de gorriones se ríen de los turistas. Llueve sobre la torre de la Se, sobre la torre de los Clérigos, sobre las torres de todos los campanarios de todas las iglesias manchadas de humedad. En las polvrientas tiendas-almacén, destartaladas, como la ciudad, cualquier cosa vieja se amontona en desorden. Dicen que anda por allí , rebuscando baratijas, el fantasma de Guerra Junqueíro: un tapiz persa, cerámica genovesa, marfil de Goa, un rosario español de alabastro, una ajada moneda de plata. Llueve y los camareros del Titanic planchan servilletas de lino, se ajustan coquetos el nudo de sus pajaritas y toman nota de un extraño sandwich. Gustave Alexander construyó un puente de acero para sostener la pesada ceniza del cielo. Un puente para la niebla que, como un espectro sonámbulo, pasea por el río sin pedir permiso a nadie.
Aqui tenéis unas cuantas fotografías de nuestro viaje.
Moondog


Su nombre era Louis Hardin pero se hacía llamar Moondog y, tal y como aparece en la foto, decidió pasarse veinte años viviendo en las calles de Nueva York. Este disfraz era su atuendo de Dios Thor ciego y callejero. Pero no es sólo por esta estupenda extravagancia por lo que se le recuerda. Resulta que “El vikingo de la sexta avenida”, como le llamaban, además de un estrafalario vagabundo neuyorquino, fue un importante músico que grabó montones discos, tocó con músicos reputados como Philip Glass o Steve Reich, compuso bandas sonoras de péliculas y anuncios y se le atribuye la creación de la llamada música minimalista.
Aqui podeis bajar unos de sus discos más conocidos.


